Inmunidad colectiva sueca: la polémica estrategia ante COVID-19

martes, 5 de mayo de 2020 · 14:19

Por Lani Anaya

Twitter: @LaniAnaya

Controversial, es el término más adecuado para la estrategia sueca implementada durante la pandemia. El gobierno de Stefan Löfven adoptó -a diferencia de los demás países que conforman la Unión Europea, y varios más alrededor del mundo- medidas de confinamiento menos drásticas desde inicios de marzo, que, grosso modo, ha mantenido abiertos las instituciones educativas, los restaurantes, los bares, las tiendas y hasta los gimnasios. Las medidas más severas pretendieron proteger a los grupos de riesgo al prohibir las visitas a los centros de cuidado para los ancianos así como para las personas discapacitadas. A excepción de los servidores de transporte público, de limpia, y de cuidado, y de las instituciones anteriormente mencionadas, se ha pedido a la población sueca trabajar desde casa,, así como como la responsabilidad de auto aislarse en caso de presentar los mínimos síntomas de cualquier enfermedad respiratoria.

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Si bien Suecia ha sido un referente global en diversos temas de desarrollo, sustentabilidad, y democracia; las medidas ante COVID-19 han sido duramente criticadas y/o alabadas, específicamente durante la última semana. Entre las razones destacan:

  1. Las protestas de algunos ciudadanos alrededor del mundo quienes exigen a sus países tomar el ejemplo sueco a fin de que reducir los impactos ya evidentes en la economía;
  2. Los altos números de muertos y contagios en comparación con sus vecinos nórdicos.

Difícilmente puede hacerse un comparativo entre las estrategias de un país y otro si únicamente nos basamos en el número de contagios y defunciones. Por un lado existe información necesaria para un análisis estadístico más profundo. Por el otro, se debe pensar en que cualquier estrategia, para ser comparada, tendría que ser contextualizada.

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Si se aborda un análisis a partir de los contagios y defunciones, podría interpretarse que, al 4 de mayo, Suecia es uno de los 10 países que reportan mayor número de contagios por cada millón de habitantes. En el caso de Suecia, el número de contagios obedece a las personas sometidas a prueba, representándose así, únicamente los casos agudos. Si se comparan las cifras con el momento en que iniciaron los primeros contagios, los números no son tan graves como en España; no obstante, la interpretación dejaría otros datos pertinentes (1).

Si los datos suecos son comparados regionalmente, las cifras resultan preocupantes pues conforman aproximadamente siete veces más contagios y decesos que sus vecinos nórdicos cuyos contextos son similares.

Tampoco sería pertinente limitarse a un análisis numérico. Elementos como los valores colectivos y la confianza en las instituciones marcan diferencias al momento de implementar estas estrategias nacionales. En el caso de Suecia tanto la cultura de la solidaridad como dicha confianza han sido base de esta controvertida apuesta; sin embargo, los mismos elementos, podrían llevar connotaciones que excluyen a grupos vulnerables además de convertirse en terreno fértil para un patriotismo peligroso.

Solidaridad

La estrategia sueca asume la responsabilidad colectiva, al pedir que las personas salgan menos de lo habitual, sin llegar al confinamiento. Desde mi experiencia, y hablando con mis contactos suecos cercanos, la idea que se tiene es salir a lo meramente necesario. Un ejemplo concreto es la celebración de Valborg que se lleva a cabo cada 30 de abril en el país. Las ciudades se pintan de colores y fiesta, como un carnaval; pero este año hubo una diferencia notable que las imágenes detallan por sí solas. Sin afán de generalizar, la estrategia funciona porque los ciudadanos quieren una responsabilidad colectiva, se asume que las acciones afectan a los demás. Aunado a eso, el confinamiento, a pesar de no ser obligatorio, es factible dado que la mayoría de los suecos viven solos o sólo con su pareja, lo que facilita el distanciamiento social.

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Por otro lado, dicha solidaridad ha sido criticable en otros términos ya que los sectores poblacionales migrantes -particularmente somalíes- han tenido servicios de salud limitados; lo que ocasionó varias de las defunciones en la zona conurbada de Estocolmo. Los migrantes y los profesores incurren en mayores riesgos de contagio en razón de sus actividades laborales en los centros de cuidado de ancianos, y de los niños que pueden ser portadores asintomáticos, respectivamente. Según la información del gobierno sueco, una gran parte de las muertes han ocurrido -como en la mayoría de los países- en los sectores poblacionales de edades avanzadas, lo que pone en duda la protección efectiva de los más vulnerables.

De la confianza al patriotismo ¿puede haber un paso?

La confianza de los suecos en las instituciones, los expertos de cada materia y los datos estadísticos es de las más elevadas en el mundo. La voz del epidemiólogo Anders Tegnell, es la punta de lanza en la estrategia, cuyo antecedente directo son algunas simulaciones que revelaban un menor impacto de la enfermedad al no implementarse el confinamiento drástico. Para Tegnell, las medidas pretenden lograr la inmunidad colectiva en el territorio nórdico sin descuidar la economía del país. Desde su perspectiva, el objetivo es crear defensas en la población ya que el virus COVID-19 ha llegado para quedarse Puedes leer: Bill Gates, la OMS y Wuhan están detrás del coronavirus

Sin importar la controversialidad, la confianza Agencia Sueca de Salud Pública, no sólo se ha mantenido, sino que ha aumentado en 73 puntos porcentuales obteniendo una confianza mayor incluso que la puesta en el propio gobierno de Löfven (2). También se han arrojado estadísticas que revelan ostracismo hacia los suecos que critican medidas tomadas, lo que revela bajos índices de criticismo interno. Lo anterior revela que aunque los expertos en la pandemia tengan mayor confianza, las decisiones que toman tienen consecuencias políticas que se entrelazan con el gobierno, aunque se perciban como instituciones totalmente aisladas una de la otra. Además, aunque la confianza en las instituciones se interprete positivamente, existe el riesgo de que los suecos caigan en un extremo que puede resultar peligroso. La investigadora sueca Gina Gustavsson, señala que la poca aceptación a la (reciente) crítica externa, aunada a los bajos índices de criticismo interno, pueden ser pauta de un patriotismo poco racional (4). Continúa leyendo: EU suspenderá apoyo a la OMS por no alertar a tiempo del Covid-19

Conclusiones

Al ser un virus nuevo que resulta en un cambio de paradigma internacional, los resultados entre las estrategias implementadas en un país y otro pueden ser difícilmente comparadas si sólo tomamos como referente el número de contagios y defunciones. Se necesita de más información para poder establecer marcos comparativos, además de pensar en que las especificidades de cada estrategia obedecen a un contexto determinado. En ese sentido, la interpretación de los números resulta descriptiva más no suficiente en la interpretación de cómo la sociedad reacciona ante dichas medias.

El caso de Suecia resulta fascinante por las medidas laxas en cuanto al confinamiento. Las muertes y contagios son altos, pero Tegnell reveló que dichas cifras eran esperadas. La confianza de los suecos en los expertos, es buena pero no se puede dejar de lado que en este momento, los expertos participan en decisiones políticas que tienen consecuencias más allá de abordar la enfermedad. A pesar de no seguir las recomendaciones de Organización Mundial de Salud, el mismo organismo ha dado un visto positivo a la estrategia por tener un enfoque de sustentabilidad a largo plazo. Sólo el tiempo dirá si dichas decisiones eran las más óptimas para abordar la pandemia.

Notas

  1. Algunos datos relevantes serían el número de contagios por el millón, el momento en que inician las estrategias, la curva de contagios comparada con el tiempo de la pandemia en el territorio, entre otros
  2. 23 puntos porcentuales es el aumento en confianza en el gobierno. De hecho, las encuestas de opinión de la televisión sueca, han revelado que de haber elecciones en estos momentos, la mayoría sería para el partido de ultraderecha de los Demócratas Suecos.
  3. La consultora Novus publicó estadísticas relacionadas con la estrategia manejada en suecia y la confianza de los ciudadanos en la información así como en las decisiones de las instituciones. https://novus.se/coronastatus-0420-2/
  4. Gina Gustavsson “The risk of Sweden’s coronavirus strategy? Blind patriotism” en The Washington Post. Publicado el 3 de mayo de 2020 https://www.washingtonpost.com/politics/2020/05/03/risk-swedens-coronavirus-strategy-blind-patriorism/